¿Buscas una actividad que tu cuerpo aguante sin quejarse y que te apetezca repetir la semana siguiente? El aquagym, o gimnasia acuática, se practica en el agua, a tu ritmo, sin saltos ni apoyos bruscos.
Por qué el agua marca la diferencia
En la piscina flotas casi sin darte cuenta. El empuje de Arquímedes te sostiene y encadenas los movimientos sin los impactos del suelo. En la práctica, es uno de los pocos deportes en los que trabajas toda la musculatura a la vez que cuidas tus articulaciones.


El agua ejerce además una presión que aumenta con la profundidad. Ese gradiente de presión favorece el retorno venoso hacia el corazón. Los datos actuales sugieren que la actividad física regular, acuática o no, reduce el riesgo cardiovascular y mejora el sueño.
Una idea que conviene aparcar: el aquagym no hace desaparecer la celulitis por sí solo. Cuenta dentro de tu gasto energético global, igual que caminar o ir en bici.
Deporte suave no significa deporte inocuo. Embarazo, una operación reciente, tensión mal controlada o problemas de corazón: coméntalo antes con un profesional sanitario. Dentro del agua el cansancio se nota menos, así que empieza con sesiones cortas.
Una sesión, en la práctica
Una clase suele durar entre 45 minutos y una hora, calentamiento incluido. Se alternan brazos, piernas y trabajo de core, a menudo con material auxiliar: cinturón flotador, churros de piscina, mancuernas de espuma. Dos sesiones a la semana son una base razonable, que puedes completar con caminatas.



En cuanto al equipo, lo esencial es sencillo: un bañador en el que te sientas cómoda y un gorro de silicona. Para el bañador, el certificado OEKO-TEX Standard 100 regula la presencia de sustancias indeseadas según unos umbrales definidos. Conviene tener en cuenta que la mayoría de los bañadores siguen siendo de fibras sintéticas, difíciles de reciclar. Mejor una prenda resistente al cloro y usada durante mucho tiempo que tres bañadores de verano.
Presupuesto
El aquagym sigue siendo una de las actividades más económicas, sobre todo en piscinas municipales.

- Piscina municipal: cuenta con unos 3 a 7 € por entrada de adulto según la ciudad, a menudo con tarifa reducida para residentes o abono anual.
- Club o gimnasio: alrededor de 8 a 20 € por sesión dirigida; los bonos de diez sesiones y los abonos trimestrales bajan el precio unitario.
- Centro de fitness o talasoterapia: desde unos veinte euros por sesión, con fórmulas de día bastante más caras.
- Lo que hace variar la factura: la ciudad, la supervisión, el horario, la duración y la forma de acceso, libre o por abono.
- Dónde encontrarlo: piscina municipal, club federado en la Real Federación Española de Natación, centro deportivo con piscina, talasoterapia.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud, Directrices sobre actividad física y hábitos sedentarios, 2020.
- Ministerio de Sanidad, información sobre actividad física y salud.
- Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), información práctica sobre actividad física.
- Real Federación Española de Natación, oferta de aquagym y aquafitness





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