El mirto es ese arbusto tan aromático que crece por todo el Mediterráneo. Sus flores blancas y sus bayas azuladas le han valido una bonita reputación: ya en el siglo XVI se destilaban sus hojas para obtener un agua a la que se atribuían beneficios para la piel. Hoy se extrae de él un aceite esencial que la tradición presenta como antiséptico y purificante.
Lo que sabemos y lo que aún no
Los datos disponibles apuntan a que puede acompañar, como complemento, un uso de confort: un aire más limpio, una sensación de frescor. Lo que no permiten es atribuirle un efecto terapéutico concreto. No diagnostica nada ni sustituye a un tratamiento en curso. Coméntalo con un profesional sanitario, sobre todo si tomas otros medicamentos o si ya tienes un seguimiento médico en marcha.

En la práctica, quédate con esto
En difusor, unas gotas bastan para perfumar el aire de una habitación. La tradición le atribuye además un efecto purificador del ambiente, pero no hay pruebas de que lo consiga en las condiciones habituales de uso. En uso externo, dilúyelo en un aceite vegetal y masajea el tórax, la parte alta de la espalda o la zona lumbar, según la zona que te moleste. Sobre la piel, siempre diluido, en aplicación local y breve. No se ingiere ni se aplica nunca puro sobre las mucosas.

Embarazo, lactancia y niños pequeños: se desaconseja su uso. Si tienes dudas, consulta a tu farmacéutico o a tu médico: es la mejor precaución.
Presupuesto
El precio orientativo ronda entre 8 y 20 € por un frasco de 10 ml. Varía según la variedad o el quimiotipo (mirto verde, mirto rojo), el origen y la certificación. Una certificación ecológica —el sello ecológico de la Unión Europea o una certificadora privada como Ecocert— regula el cultivo y la trazabilidad, pero no garantiza una eficacia mayor. Mejor un frasco de vidrio ámbar, más estable, y comprueba que figure el nombre botánico Myrtus communis. Se encuentra en farmacias y parafarmacias, herbolarios y tiendas de cosmética natural.
Fuentes
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) — información sobre el buen uso de medicamentos y productos sanitarios
- Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) — información sobre complementos alimentarios e ingredientes de origen vegetal
- Agencia Europea de Medicamentos (EMA) — monografías comunitarias sobre plantas medicinales
Los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable.





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