Reír, ya lo sabes, sube el ánimo. Pero su efecto no termina ahí: también trabaja el cuerpo y ayuda a bajar la tensión. En eso consiste la geloterapia —del griego gelos, «risa»—, un método de relajación que no necesita ni materiales ni receta. Unos minutos bastan para cambiar de estado.

Lo que se sabe y lo que todavía no

Empecemos por lo documentado. Los datos actuales apuntan a que la risa provoca la liberación de endorfinas, esas moléculas que calman el dolor e instalan una sensación de bienestar. Un estudio dirigido por Robin Dunbar y su equipo, publicado en Proceedings of the Royal Society B en 2012, va en esa línea: la risa compartida eleva el umbral de tolerancia al dolor, señal de que se movilizan los opioides naturales del organismo. Trabajos aparecidos en el Journal of Neuroscience en 2017 confirman esa hipótesis.

Después está la parte mecánica. Reír es respirar de otra manera y hacer trabajar los músculos del abdomen. En la práctica, relajas el cuello, los hombros y la espalda, y activas suavemente la faja abdominal. Metida en la rutina, la práctica se suma a la prevención: te ayuda a bajar un estrés que, cuando se instala en el tiempo, se convierte en un factor de riesgo para la salud.

Queda el terreno de los atajos. Puede que te encuentres con frases del tipo «un minuto de risa equivale a 45 minutos de relajación» o «unos minutos equivalen a una hora de deporte». Circulan mucho, pero no se apoyan en mediciones sólidas. Quédate con la idea, no con las cifras.

Dos amigas riendo juntas en un sofá, complicidad compartida
La risa compartida eleva el umbral de tolerancia al dolor

De dónde viene el yoga de la risa

Todo empieza en Bombay. En 1995, el médico indio Madan Kataria pone en marcha allí sesiones de yoga de la risa, o hasya yoga: una mezcla de ejercicios respiratorios y risas simuladas. La idea se extiende después por todo el mundo, hasta dar lugar al Día Mundial de la Risa, que se celebra cada primer domingo de mayo.

Sesión de yoga de la risa en sala: una participante sentada en una esterilla aplaude mientras ríe
En grupo, la risa voluntaria se vuelve contagiosa enseguida

En España también se han multiplicado los talleres y los grupos. A menudo los llevan voluntarios o monitores formados. Empiezas con una risa voluntaria, un poco artificial, y a los pocos minutos suele volverse sincera.

La risa no es un tratamiento: no sustituye ni un diagnóstico ni un seguimiento médico. Si tienes dolor, te sientes agotada o ansiosa de forma sostenida, habla con un profesional de la salud. La risa puede acompañar un mejor bienestar, nunca sustituirlo.

Cómo empezar en la práctica

No hace falta público. Empiezas con unas cuantas respiraciones amplias y luego lanzas una risa voluntaria, aunque suene un poco falsa: las primeras veces parece artificial, y es normal. Unos minutos al día bastan para notar un primer efecto.

  • Reserva un hueco corto, de 5 a 10 minutos, siempre a la misma hora del día.
  • Elige mejor en grupo: la risa es contagiosa y se propaga más rápido de lo que imaginas.
  • Termina con unos estiramientos suaves para acompañar la relajación.

Ojo con un detalle: después de una operación abdominal reciente, reír puede resultar incómodo. No es una contraindicación general, solo una precaución de sentido común; mejor pregunta a tu médico antes de forzar.

Grupo pequeño de mujeres jóvenes riendo juntas en un parque
La risa es contagiosa: en grupo se propaga más rápido

Cuánto cuesta

En cuanto a precios, las diferencias son reales según el formato que elijas.

  • Taller o grupo asociativo: a menudo gratis, o del orden de unos pocos euros por sesión.
  • Clase en estudio o en línea: suele ir de 10 a 25 € por sesión, con abonos mensuales que bajan el precio unitario.
  • Formación para ser monitor: varios cientos de euros según el organismo.

Para encontrar una sesión cerca de casa, mira en asociaciones locales, escuelas de yoga o plataformas de clases por videollamada. Antes de pagar, comprueba la titulación de quien dirige la sesión.

Fuentes

  • Dunbar RIM et al., «Social laughter is correlated with an elevated pain threshold», Proceedings of the Royal Society B, 2012.
  • Manninen S et al., «Social Laughter Triggers Endogenous Opioid Release in Humans», Journal of Neuroscience, 2017.
  • Laughter Yoga International, método del Dr. Madan Kataria: laughteryoga.org
  • World Laughter Day: worldlaughterday.org