Estás hojeando un Vogue de agosto de 1974 y esa portada te frena en seco: Beverly Johnson, la primera mujer negra en protagonizar la portada del Vogue estadounidense. Siete años antes, Naomi Sims ya había forzado la puerta. ¿Ha cambiado de cara la moda desde entonces? Sí, pero no al ritmo que imaginamos. Lo que se ha movido no es solo el número de rostros: es el lugar que ocupan en el relato de una casa.

Naomi Sims, la primera en forzar la puerta
En 1967 Naomi Sims posa para el suplemento de moda del New York Times. Al año siguiente ocupa la portada de Ladies' Home Journal y, en 1969, la de Life. Figura estilizada, cabeza alta, un porte que nunca pide perdón. Y un temple de negociadora: rechazaba los cachés miserables que entonces se daban por hecho con las modelos negras. Ella sola era un manifiesto.

Beverly Johnson, Bethann Hardison, Pat Cleveland
Beverly Johnson abre el camino de las portadas (Vogue US y Vogue Paris, 1974). Bethann Hardison desfila y después se convierte en la voz de la lucha: en 2013, junto a Iman y Naomi Campbell, interpeló a las casas por unas pasarelas casi exclusivamente blancas. Pat Cleveland aporta el porte, esa manera de hacer vivir un tejido en cada paso. Grace Jones convierte un total look en imagen: presencia inmediata, corte radical, ninguna concesión.


Naomi Campbell y Tyra Banks
Naomi Campbell aparece en un videoclip de Bob Marley en 1978 y a partir de ahí encadena trabajos: Elle británica en 1987, Vogue Paris en 1988. Su firma: un andar, una relación con la textura, una caída que impone ella. Tyra Banks consigue en 1997 la portada de Sports Illustrated Swimsuit, algo inédito para una mujer negra, y se convierte en Angel de Victoria's Secret. En 2005 deja las pasarelas para producir y presentar sus programas.

Arlenis Sosa y la década de 2010
En 2008 Arlenis Sosa firma con Marilyn Models y quince días después posa en Vogue. Ese mismo año, Lancôme la nombra una de sus embajadoras, un contrato todavía poco habitual para una modelo negra. Desfila para Ralph Lauren, Hermès y Jean Paul Gaultier. El corte, el tono de piel, el vestuario: nada de eso se puede separar.

No existe ninguna cifra oficial sobre la diversidad en las pasarelas: son recuentos independientes, como los que publica The Fashion Spot, los que documentan la evolución. Reflejan un avance claro a partir de 2015, sin haber alcanzado la paridad.
Hoy: el relevo y el contador que se atasca
Anok Yai abre el desfile de Prada en 2018, algo inédito para una modelo negra desde Naomi Campbell. Adut Akech cierra el último desfile de alta costura de Karl Lagerfeld en Chanel, en enero de 2019. Halima Aden posa con hiyab en Sports Illustrated. Edward Enninful asume la dirección de British Vogue en 2017. Queda un punto ciego: los puestos de dirección y las campañas, donde la diversidad avanza más despacio que sobre la pasarela.

¿Y tu gesto? Antes de compartir un look, fíjate en quién abre, quién cierra y quién se lleva la campaña. Los castings de los desfiles son públicos, y ahí es donde se decide de verdad.
Fuentes
- The New York Times, obituario de Naomi Sims, agosto de 2009
- Vogue (vogue.com), archivo de portadas, agosto de 1974
- The Guardian, artículos sobre Bethann Hardison y la Diversity Coalition
- The Fashion Spot (thefashionspot.com), informes anuales sobre diversidad en las pasarelas
- British Vogue (vogue.co.uk), nombramiento de Edward Enninful, 2017





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