No nos vamos a engañar: entre la paleta que acabas de comprar y el resultado que prometía la foto suele haber un abismo. Te pones el corrector con el dedo, difuminas un poco a ojo y el resultado es... más bien pobre. No es fácil arreglárselas sola delante del espejo, y menos con un producto que todavía no conoces.

Ese es justo el hueco que Chanel ha ocupado en su web, chanel.com: vídeos cortos en los que una mano experta aplica los productos de la marca mientras una voz comenta cada gesto. Imagen y sonido juntos, y ahí tienes unas lecciones de maquillaje en línea que por fin explican lo que no cuenta ningún prospecto.

Manos expertas, el gesto desmenuzado

Allí ves cómo los distintos tonos de una paleta de sombras se van posando en las zonas del párpado, cómo un corrector se extiende a toquecitos, cómo se dibuja un delineador sin que tiemble el pulso. Nada espectacular, pero sí todo lo que buscamos en vano en un manual: la cantidad que se coge, la dirección del pincel, el momento exacto en el que se difumina.

Primer plano de un pincel aplicando sombra de ojos en el párpado de una mujer joven
La dirección del pincel y la cantidad que se coge: el gesto, por fin, desmenuzado

En cuanto a la gama, la demostración cubre mucho terreno: el rostro (bases de maquillaje, correctores, coloretes, polvos), los ojos (máscaras de pestañas, sombras, delineadores) y los labios (brillos, pintalabios, perfiladores). Una buena noticia: las clientas de la marca por fin sabrán cómo utilizar sus productos. Y un buen movimiento de marketing, todo hay que decirlo.

Aviso: estas lecciones están documentadas, yo no las he probado.

¿Y la parte ecológica?

Los vídeos siguen siendo una herramienta de marca: no dicen nada sobre la composición de las fórmulas ni sobre el final de la vida útil de los envases. Si buscas algo más sobrio, existen paletas recargables y maquillaje en formato sólido, también en firmas francesas y europeas: fíjate en el sello Cosmos Organic o Ecocert en la caja, que garantiza un pliego de condiciones controlado, no un resultado mágico. Y lo bueno es que los gestos se trasladan de una marca a otra. Ahí está el interés.

Paleta de maquillaje recargable, maquillaje sólido y accesorios naturales sobre lino
Recargable, sólido, sobrio: belleza que dura un poco más

Mira el vídeo entero una primera vez, sin ningún producto en la mano, y después vuelve a verlo parando en cada paso, delante del espejo. Es la mejor manera de detectar el gesto que decide el resultado: la dirección de aplicación, la cantidad que se coge y el momento en el que se difumina.

Pintalabios rojo, sin tapón, sobre un mármol claro junto a un pequeño espejo redondo
El pintalabios, pieza central de las lecciones filmadas

Presupuesto

Las lecciones son gratuitas: basta con una conexión y un poco de tiempo. En cuanto a los productos, cuenta con unos 25-35 € por un lápiz, un gloss o un corrector, 35-45 € por una máscara de pestañas o un pintalabios, y 45-70 € por una base de maquillaje, unos polvos o una paleta de sombras. El rango varía según la línea elegida, las ediciones limitadas y el punto de venta: perfumería, gran almacén o tienda online. Las alternativas recargables o sólidas suelen moverse en órdenes de magnitud parecidos, algo que conviene comprobar en farmacia, en tienda de productos ecológicos o en internet.

Un consejo para terminar: empieza por el producto que ya estás usando mal, porque es el que más te va a servir en la demostración.

Fuentes