Identificar el tipo de mancha

Como probablemente haya notado, muchas personas tenemos alguna mancha de nacimiento, pero no hay dos iguales. Dependen de las características de su piel y de su melanina. Existen varios tipos: pueden ser congénitas, epidérmicas o dérmicas. Están más o menos pigmentadas y van del rosa o el rojo al marrón e incluso al gris. Son las que conocemos como manchas en vino de Oporto y manchas café con leche.

Una mujer joven examina una mancha marrón en su antebrazo junto a una ventana
Color, relieve, contorno: el primer paso es observar

Las manchas que evolucionan

La mayoría son benignas, pero un dermatólogo debe vigilar algunas, sobre todo si son grandes, múltiples o se asocian a otros signos. Puede ocurrir, en cambio, que su mancha evolucione y cambie de color: es el caso de la mancha en vino de Oporto, que tiende a oscurecerse. Si observa cualquier cambio, conviene consultar a un dermatólogo cuanto antes. No nos cansaremos de repetirlo: una mancha que cambia de tamaño, de forma o de tono merece una valoración profesional, aunque la tenga desde siempre.

Una mujer fotografía con el móvil una mancha de nacimiento en su antebrazo
Fotografiar la mancha para detectar cualquier cambio

Cómo se tratan

Ya sea por un problema dermatológico o por una cuestión puramente estética, algunas manchas de nacimiento pueden atenuarse o retirarse según su tipo, siempre tras la valoración de un dermatólogo; ninguna técnica garantiza que desaparezcan por completo. Antes de nada, empiece por consultar a un dermatólogo, que examinará su piel y le orientará hacia un especialista para realizar un tratamiento con láser.

Sesión de láser dermatológico en la mejilla de una paciente relajada
Bajo la luz del láser, sesiones suaves y progresivas

¿Cómo funciona? Según el tipo de láser y de lesión, el impulso actúa preferentemente sobre la hemoglobina de los vasos o sobre la melanina; el efecto sobre los tejidos vecinos y los resultados varían. El dermatólogo puede proponer distintos láseres según la naturaleza de la lesión; el número de sesiones y los resultados también varían.

Pero los resultados son más o menos concluyentes según el tipo de piel y la naturaleza de la lesión a tratar, así que varían de una persona a otra: algunas lesiones se aclaran tras varias sesiones, otras se mantienen igual o no desaparecen del todo. Si esta alternativa no funciona, también puede recurrir a la cirugía estética, que no está exenta de consecuencias, ya que dejará una cicatriz algo más grande que la lesión inicial que quiere eliminar.

Muchas personas tenemos una o varias manchas de nacimiento. Sus formas y colores varían, y aunque las agrupamos todas bajo el término «mancha de nacimiento», en realidad pueden ser de naturalezas distintas, aparecer al nacer o más tarde de forma espontánea. Las hay que ni se notan, otras que nos gustan porque las «compartimos» con uno de nuestros progenitores y otras que resultan un problema por motivos puramente estéticos o médicos. Algunas manchas de nacimiento pueden atenuarse o retirarse, pero el primer paso sigue siendo la consulta dermatológica.

Presupuesto

Es difícil dar una cifra única, porque todo depende del tipo de mancha, de su tamaño y de la técnica elegida. En la práctica, calcule entre 50 y 150 € por sesión de láser para una lesión pequeña, teniendo en cuenta que suelen hacer falta varias sesiones. En el caso de una intervención quirúrgica, el precio sube de forma notable, por lo general varios cientos de euros. El precio también varía según la ciudad, la reputación del profesional y el número de sesiones previstas en el protocolo. Un presupuesto detallado sigue siendo imprescindible antes de comprometerse.