Productos de peinado hay a montones, algunos más eficaces que otros, y todas lo hemos comprobado en nuestras propias carnes. Sí, los tratamientos están muy bien, pero a la hora de peinarnos, cuando soñamos con largos lisos o rizos bien fijados, un empujoncito nunca viene mal. El problema es que, entre miles de marcas, productos y promesas, es fácil perderse; y con los precios que corren, muchas veces nada baratos, una prefiere asegurarse antes de lanzarse: ya está bien de productos inútiles acumulándose en el baño. Aquí tienes algunos productos de peinado eficaces, con sus puntos fuertes y sus puntos débiles, para ayudarte a dar con el que necesitas.
Sérum Shining, Massato, unos 18 euros.
¿Para quién? Pelo corto o largo que necesite protección y brillo. Nos prometen un tratamiento intenso enriquecido con aceite de camelia que protege de la sequedad y suaviza el cabello, una especie de tratamiento de día sin aclarado.
Mi opinión: para empezar, la textura sorprende bastante, es más bien grasa, y da la impresión de que va a mojar o a apelmazar el pelo. No es el caso, siempre que tengas la mano ligera: bastan dos gotas, y siempre puedes añadir más después. El olor es bastante fuerte; en mi caso no me entusiasma, pero eso ya es subjetivo. Yo lo he usado sobre pelo seco y ya peinado, para proteger el alisado y nutrir, pero también para probar el efecto brillo: se llama «Shining», ¿no?
En cuanto a la aplicación, suaviza el pelo y se extiende con bastante facilidad, al contrario de lo que cabría esperar al tenerlo en la mano; el pelo queda aún más liso, no realmente más brillante, pero más suave, eso sí. En cambio, yo tengo el pelo bastante fino y largo, y noto que apelmaza un poco: quizá sea más recomendable para melenas gruesas que para cabellos muy finos…
En conclusión, para usar una vez después del peinado, para compensar los efectos del calor y el castigo del cepillo. Embellece visiblemente el cabello y fija un poco el peinado. Eso sí, las chicas de pelo fino deberían abstenerse de aplicarlo cada mañana, para evitar que apelmace y obligue a lavar más a menudo.

Ciment Thermique, Kérastase, unos 22 euros.
¿Para quién? Para las adictas al cepillado y al alisado. Nos prometen un cimento térmico capaz de reconstruir la fibra capilar y protegerla del calor del secador y de las planchas: un tratamiento inteligente, vamos.
En la práctica: para empezar, el olor es agradable, perfuma ligeramente el pelo, un placer. El producto se aplica sobre pelo escurrido pero no seco; se pone una avellana, es más que suficiente, y se «masajea» para que penetre en los largos y las puntas. Después, se procede al peinado: cepillado, alisado, rizos, como prefieras.
Mi opinión: efectivamente, el producto hace su efecto. Llevo más de dos meses usándolo; como a muchas, me conquistó su eficacia, pero mantengo cierta prudencia, y me explico.
El producto se aplica de maravilla y parece absorberse rápido en el pelo que, una vez alisado, queda de verdad suave y disciplinado, pero no pegajoso ni apelmazado: un punto muy a favor. Además, el peinado se facilita notablemente: yo lo aplico, seco el pelo con el secador y luego lo aliso (¡nunca planchas sobre pelo mojado!), y el pelo se desliza solo, sin necesidad de pasar las planchas un sinfín de veces y castigarlo aún más para conseguir un mechón bien liso. El resultado final es convincente: una melena suave y lisa que, como guinda, huele bien. Una gozada.
En cambio, en lo que respecta a la acción reparadora, no me convence: el pelo parece ciertamente menos castigado por el peinado, pero ¿no es eso el resultado de todos esos productos químicos que lleva el tubito, entre ellos silicona, conocida por recubrir el cabello artificialmente y darle un aspecto más sano? Creo que la parte reparadora está por ver a largo plazo; dicho esto, yo no esperaba milagros, y creo que este tratamiento sí ayuda a minimizar los daños, aunque solo sea reduciendo el número de pasadas de la plancha. Personalmente, me lo quedo…

Baume Lissant noix de Macadamia, The Body Shop, unos 13 a 14 euros.
Nos prometen un bálsamo alisador enriquecido con aceite de nuez de macadamia, protección solar y protección contra el calor del secador y otros utensilios de calor.
Mi opinión: para empezar, me gusta que no se testee en animales, un punto a favor. En cambio, cuando echas un vistazo a la lista de ingredientes, larga como un día sin pan y no precisamente natural ninguno de ellos, piensas que The Body Shop todavía tiene margen de mejora, a pesar de la imagen «natural» que se le atribuye.
En cuanto a la textura, es agradable, fluida en su justa medida; se aplica fácilmente y, buen punto, no apelmaza. Pero aquí también, no hace falta poner demasiado, ¡o el peinado puede resultar más complicado de lo previsto! El olor es agradable y perfuma el pelo de forma bastante duradera: resulta que parece seguir limpio dos días después del lavado.
En cuanto a la eficacia, facilita el alisado, pero por sí solo no alisa; eso sí, ya lo imaginábamos. Después del peinado, el pelo queda suave, menos áspero que cuando se peina sin producto, agradable al tacto, y huele bien: diría que cumple lo que promete. Un buen producto de peinado que, junto con tratamientos antes y después del lavado, puede ayudar a proteger el pelo y mantenerlo brillante. En cuanto a la acción de filtro UV, la verdad es que no sabría decirte. Sobre la protección contra el calor, habrá que ver a largo plazo si salen menos horquillas y el pelo está menos reseco; hasta ahora, no me lo parece, porque ese lado suave y sedoso desaparece si dejas de usarlo. Un producto de peinado, pues, que no anulará el efecto del secador.

Laque Tecni.Art Air Fix, L'Oréal Professionnel, entre 11 y 12 euros.
Nos prometen una laca ultra fijadora pero suave con el pelo.
Para empezar, una aclaración: la he usado para fijar alisados, cepillados o rizos, y tengo el pelo largo, así que nada de peinados de tipo gráfico; por eso no puedo valorar su eficacia en ese tipo de peinados, más propios del pelo corto.
Mi opinión: el olor es un poco fuerte, pero parece ser un denominador común en todas las lacas. En cuanto a la textura, la noto menos fina que la laca que usaba antes (la Laque Souple de Leonor Greyl), pero también más persistente. En cuanto a la fijación, indiscutible: mantiene el cepillado en su sitio y durante un buen rato; eso sí, no te imagines milagros, puede que necesites algún «retoque», aunque su fijación es de lo más respetable. No deja efecto acartonado siempre que tengas la mano ligera, pero entonces la fijación también es menor: tú eliges.
El punto bueno es que se elimina con bastante facilidad: si no hay tiempo de lavarlo todo antes de dormir, unos cuantos cepillazos se llevan buena parte de la laca.
En conclusión, una muy buena laca para el pelo largo y para las chicas a las que les gusta mantener una melena impecable sin encrespamiento. Yo aconsejaría mano ligera, pero llevarla encima para retocarte por la tarde o la noche, si sales. En cuanto a la suavidad para el pelo, menos agresiva que otras, cierto, lleva silicona, de ahí el tacto suave, pero de ahí a usarla cada día… no sé. Para guardarla para los días en que hay que estar impecable.

Spray Volume Légèreté, BC Hairtherapy, Schwarzkopf Professional, unos 12 euros.
Nos prometen volumen, pero sin sobrecargar el pelo.
Reconozco que compré este producto por consejo de una amiga: pelo largo suele significar poco volumen, normal, pesa, así que está plano en las raíces. Para combatir esa falta de brío, aquí me tienes rociándolo justo después del lavado, y este es mi veredicto.
Lo rocío sobre pelo escurrido (insistiendo en las raíces, como aconsejan), luego seco con el secador, cabeza hacia abajo, para levantar las raíces. Resultado: efectivamente, una buena ganancia de volumen, indiscutible, el pelo tiene más cuerpo y el resultado es muy bonito. Ojo, la textura es un poco pegajosa, y si te recomiendan insistir en las raíces, mejor no pasarse, o tendrás efecto acartonado.
En cuanto a la fijación, no está nada mal, porque el volumen aguanta una buena jornada; en cambio, no resiste la noche ni el pelo aplastado contra la almohada, una lástima, aunque la verdad es que me lo imaginaba. Ojo también: el producto no me da la impresión de ser muy indulgente con el pelo, más bien agresivo; un buen tratamiento generoso se impone después de todo esto.
En conclusión, un producto muy eficaz, perfecto para hacerte un peinado bonito para una noche, por ejemplo, pero creo que usado cada día podría dañar el pelo. Habrá que verlo.
El gesto que marca la diferencia: un tratamiento termoprotector se aplica siempre sobre el pelo escurrido con la toalla, antes del secador o de las planchas, nunca después. Y baja la temperatura del aparato en lugar de multiplicar las pasadas: es la repetición del calor, más que el calor en sí, lo que fragiliza la fibra. En pelo fino, dosifica en gotas, no en puñados.
Presupuesto
Si hablamos de dinero, la factura sube rápido con los tratamientos de peinado, y el precio que ves no lo dice todo. En España, hoy en día cuenta con unos 15 a 30 € para un sérum o un tratamiento termoprotector de marca profesional, y más bien 10 a 20 € para un bálsamo alisador, una laca de fijación media o un spray de volumen. ¿Qué hace variar la cuenta? El formato (minitubo, frasco recargable, formato grande), el punto de venta (peluquería, perfumerías como Primor, Druni o Sephora, El Corte Inglés, supermercado o la tienda online de la marca) y las épocas de promociones. Como las fórmulas evolucionan con los años, echar un vistazo a la composición actual antes de recomprar un producto que viste hace tiempo te evitará sorpresas. Y el reflejo que de verdad ayuda, ya en la estantería: comparar el precio por mililitro en lugar del precio de la etiqueta, y preguntarte si el producto encajará de verdad en tu rutina de la mañana.





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