Eye Liner Guerlain

El valor seguro del mercado de los liners es, sin duda, este pequeño frasco de Guerlain: refinado, práctico y con un producto de gran calidad. Su pincel extrafino permite un trazo fino y preciso; los tonos son intensos y la fijación es excelente. Y, aunque cueste creerlo, el mismo frasco dura muchísimo, incluso si lo usas a diario.

Un eyeliner líquido de gran intensidad.
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Eso sí, cuesta lo suyo —está disponible en varios tonos—, pero es una inversión que no se lamenta, a juzgar por lo que cuentan quienes ya lo han adoptado.

Frasco de liner líquido negro con pincel extrafino sobre un estante de mármol claro
El frasco fino y su pincel extrafino para un trazo milimétrico

Khôl Crème Relief de Shiseido

Un khôl-eyeliner de textura crema en un tarrito que se vende con su pincel. Como en buena parte de los productos de Shiseido, la calidad está ahí: textura crema suave pero color profundo y muy buena fijación. Se aplica con facilidad incluso si acabas de empezar y permite matizar el maquillaje: más o menos espeso, trazo fino u ojo carboncillo, cada una hace lo que quiere.

Con un par de pruebas para cogerle el truco —sobre todo si estás acostumbrada al liner líquido—, ya está: fácil de aplicar, no se corre, se dosifica bien y el tarrito dura una buena temporada.

Tarro pequeño de khôl crema negro abierto junto a su pincel, sobre una encimera de baño luminosa
El tarrito de khôl crema y su pincel, fáciles incluso para empezar

Duo Eyeliner Professionnel de Chanel

Chanel propone, por su parte, un eyeliner en formato compacto: un pequeño estuche con dos tonos, uno negro y otro antracita ligeramente perlado, para matizar el maquillaje según apetezca.

Un dúo de eyeliners negro y metalizado.
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Dentro del estuche, dos pinceles encajables para manejarlo mejor, con una punta de esponja para difuminar y una punta de pincel para una línea fina.

Lo que nos gusta: las texturas crema de estos liners, que al final se aplican con facilidad, y las dos puntas, que permiten hacerse un ojo carboncillo sin complicaciones o aplicar el liner de la forma más básica. A tener en cuenta: el pincel se humedece antes de usarlo para una aplicación ultrafina y un trazo que aguanta mucho tiempo.

El pero: el precio. Es el estuche más caro de nuestra selección.

Estuche compacto abierto con dos tonos de liner crema y dos pinceles encajables
El estuche dúo: un negro profundo, un antracita perlado, dos puntas

Eyeliner Express de Clarins

Un eyeliner básico y eficaz, el de Clarins, con este bolígrafo de punta pincel. Textura fluida, colores intensos, pincel fino y fácil de usar, buena fijación: es el eyeliner que va al grano y convence.

Un eyeliner de rotulador preciso.
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Disponible en negro y marrón, y muy práctico.

Bolígrafo eyeliner negro de punta pincel junto a un espejito sobre lino claro
El bolígrafo de punta pincel, en negro o marrón, listo en un gesto

Fluidline Eye-liner Gel de MAC

¿Qué nos gusta? Casi todo. La textura crema, muy agradable y fácil de aplicar, y la intensidad de los colores, que además son muy variados: varios tonos para maquillajes a medida, básicos o de color.

Un gel eyeliner de larga duración, que además estructura las cejas.
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Nos gusta el tarrito compacto y los matices que permite el pincel: trazo fino o grueso, khôl o liner, como quieras. La fijación, muy buena, y lo mucho que dura el producto: es un producto MAC, profesional de principio a fin.

Un pero: el tarro es de vidrio, así que cuidado con las caídas. Y añadimos que no siempre se encuentra con facilidad, porque las tiendas MAC no están en cada esquina. Aun así, se puede comprar en la tienda online de la marca, aunque entonces te quedas sin los consejos de la dependienta y sin una apreciación clara de los tonos.

Tarro de gel eyeliner de vidrio con la tapa abierta y un pincel fino sobre una encimera oscura
El tarro de gel de vidrio: larga duración y pincel preciso

Un buen eyeliner es un poco el Santo Grial de las amantes del ojo de gata. Lo cierto es que el maquillaje carboncillo, el párpado cargado de khôl, máscara y sombras en tonos profundos sigue teniendo sus fieles. Dicho esto, un bonito trazo de eyeliner sobre un párpado empolvado en un tono neutro también es un atemporal: femenino y elegante sin ser llamativo.

Sí, el eyeliner es bonito, tanto con un toque de máscara de pestañas como con un maquillaje más elaborado, pero hay que saber aplicarlo. Y ahí entra en juego la calidad del liner: seamos sinceras, hay que cogerle el truco incluso al mejor liner del mercado, pero un eyeliner de buena calidad ya es el 50 % del trabajo hecho.

El gesto que marca la diferencia: el codo apoyado en la mesa para estabilizar la mano, el párpado tensado con la punta del dedo, se empieza por el centro hacia fuera y luego se vuelve al lagrimal, que siempre va al final. Y se coge poca cantidad: mejor pasar dos veces que cargar de golpe.

Presupuesto

Los precios de un eyeliner de marca se mueven, orientativamente, entre los 20 y los 45 € según el formato y la firma, así que conviene comprobar la etiqueta en cada punto de venta. Según los precios observados, el bolígrafo de Clarins sigue siendo la opción más asequible y el tarro de gel de MAC juega en la misma liga, mientras que los frascos y estuches de Guerlain o Chanel suben la factura. El precio también depende del número de tonos y de los pinceles incluidos. Se encuentran en perfumerías como Sephora, Primor o Druni, en El Corte Inglés, en la tienda de la marca o en Amazon.es.