Seguro que la has oído alguna vez: «unas cuantas sesiones y adiós a los pelos». En la práctica, la cosa es bastante menos mágica. Entre la sesión de prueba tan atractiva y lo que implica un tratamiento completo hay una distancia que pocos centros te explican con claridad. Así que, antes de echar mano de la tarjeta, esto es lo que de verdad conviene saber.

Cómo funciona

El láser actúa sobre la melanina, el pigmento que da color al pelo. Una longitud de onda concreta concentra su energía en el folículo y daña las células responsables del crecimiento, limitando el efecto sobre los tejidos cercanos: es la fototermólisis selectiva. Esa precisión, sin embargo, no es absoluta: la epidermis y las zonas de alrededor también pueden acabar afectadas, y de ahí vienen algunas quemaduras y manchas. La consecuencia directa es que cuanto más oscuro sea el pelo, mejor absorbe la luz. Un pelo blanco, rubio o muy fino la deja pasar casi sin captarla. De ahí que los resultados varíen tanto de una persona a otra.

Aparato profesional de depilación láser en una cabina luminosa, con toalla y frasco al lado
El aparato y su pieza de mano, ajustados antes de cada zona

Una sesión, en la práctica

Antes, te afeitas la zona. Nada de cera ni pinzas en las semanas previas: el pelo tiene que seguir bajo la piel para poder alcanzarlo. La sesión va de unos minutos en el labio superior a casi una hora en las piernas completas. En cuanto a la sensación, como un pellizco caliente, a veces un ligero escozor. El tono y la textura de la piel cambian a lo largo del tratamiento, es normal, y después se calman.

El tratamiento lo realiza personal formado. En España, la normativa sobre quién puede aplicar el láser depende de cada comunidad autónoma, así que conviene preguntar antes quién te atiende y qué titulación tiene. Tras la cita, el pelo vuelve a salir más fino y luego se cae. Cuenta con 6 a 10 sesiones separadas por 4 a 8 semanas, y después algunas citas de mantenimiento repartidas a lo largo del año.

Sesión de láser bajo el mentón de una mujer joven recostada, con gafas de protección
Unos minutos bastan para una zona pequeña como el mentón

Para quién y para qué zonas

Todas las zonas son aptas —mentón, espalda, vientre, zona del bañador, dedos de los pies, muslos— salvo las cejas y el contorno de los ojos. Los pelos blancos, rubios o muy finos responden mal, porque no tienen pigmento. Las pieles morenas, mestizas o negras necesitan un láser específico, a menudo un YAG, para reducir quemaduras y manchas. No se depila sobre piel bronceada y, después de una sesión, hay que proteger la zona del sol. La duración de esa protección no es fija: depende del láser y del criterio del profesional, y las recomendaciones habituales van de dos a cuatro semanas, así que sigue siempre sus indicaciones.

Mujer joven en una terraza soleada aplicándose crema solar en el hombro
Tras la sesión, protección solar durante varias semanas

Apunta en cada cita la fecha, la zona tratada y la potencia utilizada. Este pequeño ritual ayuda al profesional a ajustar el tratamiento y te evita pagar dos veces por la misma zona.

Presupuesto

Las tarifas se cobran por sesión y suben rápido. En España, cuenta con unos 20 a 60 € por una zona pequeña (labio superior, axilas), 60 a 150 € por la zona del bañador y 150 a 350 € por las medias piernas o los muslos. Un bono de varias sesiones suele rebajar el precio por sesión. Lo que hace variar la cuenta: la superficie tratada, la tecnología utilizada, la ciudad y la reputación del centro. Encontrarás estos servicios en clínicas dermatológicas, centros de depilación médica o cadenas especializadas; pide siempre un presupuesto por escrito y comprueba la titulación de quien te atiende. Y si el presupuesto aprieta, el depilador de luz pulsada doméstico sigue siendo una opción: más lento y menos potente, pero mucho más barato a la larga.

Fuentes

  • Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) — aedv.es
  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) — aemps.gob.es
  • Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) — ocu.org