Prueba de que la moda es cíclica: no hace tanto, las trenzas estaban reservadas a nuestra sobrina pequeña, bien sujetas con una goma rosa flúor rematada por la cabeza de plástico de Dora la Exploradora —ya te haces una idea, ¿no? Pues atención: la trenza ha vuelto con fuerza y está por todas partes, de las pasarelas a las páginas de las revistas y a las melenas más trabajadas de nuestras famosas. A veces fina y discreta, otras en forma de corona, trenzada sobre el propio cuero cabelludo, desenfadada o cuidada al milímetro... Sí, la trenza es la gran estrella de las tendencias de peinado del otoño-invierno y se lleva de mil maneras.

Jennifer Aniston no renuncia nunca a su cepillado glossy ni a su rubio californiano, y cuando luce la trenza lo hace con toda la finura, pegada al cuero cabelludo en versión minimalista sobre una melena ondulada.
Una melena dorada trabajada con ese efecto cuidado-despreocupado para la guapa Molly Sims, que luce la trenza de lado, pegada al cráneo, recogiendo el resto del cabello hacia un lado. Nos encanta el aire un poco bohemio que le da, ideal para llevar de día y de noche.

Para quienes todavía ven la trenza como un ejercicio complicado, existe la opción de pequeñas trenzas salpicadas aquí y allá: nos fijamos en Rachel Bilson, la ex-Miss Newport Beach, que coloca dos trencitas sobre unas ondas. Un peinado sencillo de apariencia estudiada.

Rebecca Romijn opta por su parte por una trenza fácil llevada de lado: recuerda dejar escapar algunos mechones sueltos de la trenza, más bohemia que clásica.
Nicole Richie, reina del estilo bohemio, apuesta por un peinado trenzado sobre el cráneo que termina en un moño deshecho llevado bajo, sobre la nuca. Nos gusta cómo el balayage rubio ilumina esos mechones entrelazados. ¡Lo tiene todo!

Un aparte para esa modelo que luce la trenza larga y tirante atada con un trozo de tela, para el toque campestre.
Para la rubia Sienna Miller, corona de trenza sobre un moño alborotado: fíjate en los mechones que escapan por todas partes, reforzando el aire travieso y romántico.

Blake Lively, como Rachel Bilson, apuesta por la trenza a pequeñas dosis, diseminada con gracia entre las ondas rubias de su melena: se intuyen más de lo que se muestran.

Ciara luce las trenzas afro trenzadas sobre el propio cráneo, que realzan su bonito rostro en forma de corazón.


Más influencia bohemia en Fergie, que lleva la trenza tirante y negra con el pelo pegado al cráneo y efecto mojado. Fíjate en el lazo plateado que ata la trenza y recuerda la buena idea para adaptarla según tus ganas. Pero antes de lucir la trenza vamp, Fergie la llevaba bien rubia y algo despeinada, para un aire mucho más romántico.


Trenza pegada en diagonal sobre la cabeza y moño alborotado para Sarah Michelle Gellar, que adopta la tendencia sin dudar.

Para Kate Hudson, trenza romántica con mucho volumen en la parte de atrás de la cabeza y algunos rizos sueltos alrededor del rostro. Un peinado bastante sencillo de hacer, la verdad, y que hace su efecto.

En Leighton Meester, la trenza arranca en el cráneo y se anuda detrás de la cabeza a modo de media coleta. ¡Bien pensado!

En la pelirroja Isla Fisher, una trenza fina atraviesa una melena alisada y con brillo para fundirse con libertad en la parte de atrás de la cabeza.

Blake Lively de nuevo, con esta trenza un poco caótica que arranca en una coleta alta y cae en un enredo de mechones no del todo claro. Un resultado bonito para un peinado que, bajo su aparente desorden, requiere igualmente un mínimo de maña.

Mary-Kate Olsen luce la trenza grunge, con mechones alborotados que enmarcan el rostro y una trenza fina y despeinada llevada de lado, un look muy de «acabo de levantarme», del que bien sabemos que la chica es fan.

Jessica Alba, para este bonito moño deshecho con trenza sobre el cráneo: sin duda, el peinado estrella del momento.

Presupuesto
Hablando de presupuesto, todo depende de quién haga la trenza. Si te la haces tú misma, cuenta unos pocos euros: una goma espiral sin armazón metálico, una cinta de satén y un cepillo suave se encuentran en cualquier gran superficie o mercería por un puñado de euros, y ese gasto te dura meses.
En salón, una trenza sencilla suele arrancar entre 30 y 50 €; una corona o un moño trenzado para una ocasión se sitúa más bien entre 50 y 90 €, y los peinados con añadido de mechones, trenzas pegadas o trenzas sin nudos suben más fácilmente entre 80 y 200 €. Tres factores hacen variar la cuenta: la longitud y la densidad de tu cabello, la finura del trabajo pedido y el tiempo empleado en el salón —una tarde entera no es raro para los peinados más elaborados. Las tarifas cambian también mucho de una ciudad a otra y de un salón a otro: pide un presupuesto antes de sentarte en la silla, sobre todo cuando el peinado está pensado para durar varias semanas.





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